Texto: Cristina Falcón | Ilustraciones: Marina Marcolin
Cuando aprende a leer, Flor descubre que las letras son contadoras de cosas. También ayuda en casa y cuida de sus hermanos de camino al colegio. La memoria imborrable de la niñez, en un relato entrañable e ilustrado con dulzura.
Aspectos destacables: los recuerdos, la memoria infantil; ilustraciones realistas combinadas con imágenes simbólicas; matriarcado, relaciones entre hermanos, convivencia intergeneracional.
